TSBI - Technological Strategy for Business Intelligence

Tomar decisiones basadas en el conocimiento generado a través del análisis de información es la mejor forma de reducir los riesgos y acercarse al éxito. Pero el proceso de dirección no termina en este punto. Desplegar y medir las decisiones adoptadas, y aprender a través de los resultados es parte del proceso de dirección. Por eso, las herramientas de análisis de procesos de negocio no deben vivir aisladas del resto de actividades de dirección.

Por ese motivo, el objetivo es incluir los aspectos más relevantes que intervienen en la función de dirección:

Objetivos:

El plan estratégico de la compañía, planes de gestión, mapas de procesos, etc. Todos los objetivos en general tienen como base los elementos descritos en los siguientes puntos

Hacer:

La consecución de los objetivos marcados demanda la necesidad de establecer un plan de acción: acciones, plazos, responsables, presupuesto.

Medir:

Es necesario marcar unos indicadores cuantitativos que nos midan adecuadamente la consecución o no de los objetivos marcados: descripción, reto, periodicidad de registro y seguimiento, responsables, etc.

Analizar:

Profundizar en los por qué se hace necesario cuando la evolución de los planificado o de lo pretendido no es la esperada. Un entorno analítico facilita tanto el establecimiento de objetivos como la adopción de medidas correctoras a lo largo del tiempo.

Seguir:

Los informes de seguimiento y la documentación generado a lo largo del tiempo permite tanto el control del despliegue como su posterior análisis con el fin de «aprender de las decisiones tomadas».

 

Por todo esto, desde TSBI entendemos que la puesta en marcha de un proyecto de Business Intelligence demanda integrar herramientas que nos permitan soportar las actividades de la función de dirección, y no sólo una herramienta de seguimiento y análisis de información.